La procesionaria y los perros

Con la llegada del buen tiempo comienzan a aparecer las dichosas procesionarias. De Febrero a Abril debemos tener especial cuidado en los paseos ya que La procesionaria y los perros no son una buena combinación.

 

Este fin de semana salimos de casa rural y ya nos encontramos con las primeras, tanto en los árboles como en el suelo. La verdad es que por cómo vi los bosques, tiene pinta de ser una plaga tanto o mayor cómo la que tuvimos el año pasado…

 

 

Así que me gustaría daros unos cuantos consejos para evitar cruzarnos con ella o saber como reaccionar en el caso de una picadura.

 

 

¿Qué es la oruga procesionaria y porqué es tan peligrosa para nuestros perros?

Aunque parezca una oruga pequeña e inofensiva, es altamente peligrosa ya que los pelos que la recubren contienen una toxina tan potente que, al entrar en contacto con nuestro perro, hace que se intoxiquen de inmediato, produciendo grabes consecuencias.

 

 

Es fácil que nuestro perro la vea caminando por el suelo o intentando subir a un árbol, para ellos será algo curioso que investigar, de modo que lo más probable es que intente olerla, morderla, chuparla o simplemente se roce con ella…. en este momento la oruga desprenderá sus pelos con la toxina, provocando picor, inflamación, irritación e incluso necrosis.

 

 

¿Cuáles son los síntomas de la picadura?

En el momento en que nuestro peludo sea picado por una procesionaria, lo notaremos enseguida. A él le provocará un picor intenso en la zona afectada, normalmente la nariz, lengua, boca o garganta.

 

Acto seguido, sufrirá una gran irritación cutánea, la apreciaremos por el color sonrojado que tomará la zona, además de una inflamación que, aunque en principio pueda parecer leve, en poco tiempo se intensificara considerablemente.

 

Nuestro perrete comenzará a rascarse con las patas, dejará la lengua fuera de la boca por la inflamación y sus labios se inflamarán también, se mostrará más excitado y nervioso, es posible que vomite e incluso que su lengua o labios cambien de color.

 

 

¿Qué hacer si le pica una procesionaria?

Lo primero es estar tranquilo y mantener la calma, cogeremos agua limpia y lavaremos la zona afectada (si es agua caliente mejor, ya que disminuye el efecto de la toxina).

 

No debemos frotar, tan solo dejar caer el agua para eliminar los pelos de la oruga

 

Acto seguido, acudiremos inmediatamente a un veterinario para que le administren corticoides de rápida acción, seguramente se los administrarán por vía intravenosa, ya que es la forma más rápida y efectiva.

 

Lo más importante en estos casos es la rapidez con la que tratemos a nuestro peludo. Lavar bien la zona afectada y acudir de inmediato a un veterinario es primordial para salvar su vida.

 

El principal problema de la toxina es la inflamación, nuestro perro podría morir asfixiado. Una vez suministrados los corticoides, éstos ayudarán a prevenir y tratar la inflamación, aunque dependiendo de la gravedad, es posible que algunas zonas queden con necrosis.

 

 

¿Cómo prevenir la picadura?

Las orugas procesionarias se pueden observar en las estaciones de primavera y verano, aunque principalmente en primavera.

 

Podemos ayudarnos conociendo el ciclo de vida de la oruga

 

+ Durante estas estaciones, es recomendable no pasear por zonas dónde haya pinos, cedros, abetos… (coníferas) o bosques cerrados.

 

+ La zona dónde más extendida está la procesionaria es: Sur de Europa, principalmente España.

 

+ Estaremos atentos a cualquier insecto que se arrastre por el suelo para evitar que nuestros perros se acerquen a ellas.

 

+ A ser posible llevar atado a nuestro peludo para apartarle de las orugas si fuera necesario.

 

+ Nunca pisaremos las orugas que encontremos por el suelo, ya que los pelos quedarán adheridos a nuestros zapatos y nos los llevaremos a casa

 

En el momento en que detectemos un comportamiento extraño, se rasca la cara, la boca, la tiene enrojecida o inflamada…. debemos seguir los pasos anteriormente citados.

 

 

Kit de emergencia para primeros auxilios

Solo para los expertos, repito, solo para expertos en la materia y/o acostumbrados a inyectar medicamentos a sus perretes podrán optar por llevar consigo un Kit de emergencia, para aquellos casos en los que nos podamos encontrar a muchos kilómetros de distancia de un veterinario.

 

 

El kit consite en:

  • Urbason inyectable, corticoide, componente activo metil-prednisolona. La presentación es en ampollas inyectables de 20,40 y 250 mgrs. Hay que reconstituir el liofilizado con la ampolla de suero, se mezcla, se homogeneiza y se puede inyectar de forma intramuscular. La dosis es de hasta unos 10 mg/kg, por lo que para un perro de 25 kilos se debería inyectar una ampolla de 250 mg.
  • Una jeringuilla de 250 mgrs
  • Una aguja esterilizada
  • Una botella o termo con agua caliente para limpiar la zona afectada, sin frotar, tan solo dejar que caiga el agua para eliminar los pelos urticantes y anular la toxina.

 

Una vez hayamos administrado la dosis conveniente a nuestro peludo nos dirigiremos al veterinario más cercano para que continúe con el diagnóstico y el tratamiento adecuado

 

Espero que estos consejos os sirvan de ayuda y por supuesto que nunca os crucéis con esta oruga peluda que tantos problemas puede causarnos.

 

 

 

 

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