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¿Cómo educar a mi perro?

Cuantas veces nos hemos encontrado con esta pregunta ¿Cómo educar a mi perro? sobre todo cuando no hay manera de que camine a nuestro lado, cuando sale corriendo y no responde a nuestra llamada, cuando se hace pipi donde no debe, cuando pide comida cuando estamos a la mesa, cuando persigue a un gato o a otro perro sin hacernos caso y no vuelve… son situaciones complicadas de gestionar para nosotros, nos ponemos nerviosos, nos enfadamos, gritamos y perdemos los nervios o incluso nos asustamos si se convierte en una situación peligrosa para nuestra mascota.

No os voy ha decir que es un camino de rosas, ni que en una o dos semanas habréis conseguido tener un angelito en casa que os obedecerá a todo, pero sí que es posible. Con constancia y paciencia podemos lograr muy buenos resultados. El tiempo lo marcará nuestra mascota, pero sobretodo nuestra voluntad.

Hay que tener claro que no debemos tirar la toalla, cada día que pase será un pequeño logro.

 

Cómo hacer que acuda a nuestra llamada

Conseguir esto es muy importante, sobretodo si nos encontramos en situaciones tensas como ir paseando por la montaña y que nos encontremos con ciclistas, otros perros o una carretera o camino donde puede haber tráfico. Si llevamos nuestro perro sin la correa debemos estar muy seguros de que obedecerá a nuestra llamada, de lo contrario podríamos encontrarnos en situaciones muy peligrosas.

Os recomendaría ensayar esta práctica antes de salir de casa, sobretodo y es un cachorro, ya que es la mejor edad para asimilar ciertas normas de comportamiento.

 

Cómo hacer que se quede sentado o quieto

Nadie dijo que fuera fácil, pero desde luego no es imposible. En casa utilizamos la orden «sit» para que se sienten y luego les decimos «quieto». De esta manera se quedan sentaditos y quietos a la espera de que les dejemos actuar.

Es muy útil cuando vienen amigos o familia a casa, no a todo el mundo le gusta que un perro juguetón se les suba encima o le llene de babas. Y si os pasa como a nosotros, que tenemos a un grandullón de casi 40kg, puede llegar a ser incluso peligroso para un anciano o un niño pequeño.

En ambas órdenes, tanto el «sit» como el «quieto» hay que hacerlo con un tono enérgico y seguro y con gestos que lo refuercen. Si ya tenemos dominando el «sit», al pronunciar «quieto» deberemos mostrarle la palma de la mano extendida, como señal que indique el acto de frenar.

No debemos olvidarnos el felicitarle de un modo efusivo y exagerado, acompañado de caricias e incluso alguna chuche o galletita para reforzar el buen comportamiento.

 

Cómo pasear con la correa de un modo adecuado

Conseguir que nuestro perro acepte la correa y que pasee de un modo tranquilo a nuestro lado no siempre es una tarea fácil, podemos tardar un tiempo en conseguirlo, pero hay ciertas pautas que no son complicadas y que nos podrán las cosas más fáciles:

El comportamiento de nuestro amigo es el resultado de su herencia genética, de la educación que ha recibido y de las experiencias que vive, sobre todo, cuando es un cachorro. Para que nuestro perro sea obediente, hay que sentar ciertas bases cuando es pequeño. A partir de los cuatro meses es el mejor momento para comenzar su educación, con órdenes sencillas como acudir cuando se le llama.

La paciencia y la coherencia son pautas fundamentales para educarle y nunca hay que confundir la disciplina con el autoritarismo.  La educación siempre debe ser impartida desde el refuerzo positivo, el regañarle o enfadarse NUNCA servirá de nada.

 

 

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