Alimentacion,  Perros,  Salud

La correcta alimentación de un cachorro lactante

La correcta alimentación de un cachorro lactante, es la primera de muchas entradas que irán llegando en las próximas semanas sobre una temática que estoy segura será de gran ayuda para todos los que tenéis la paciencia de leer mis laaaaaaaaaaaaaaaaaaargos textos jajajajaja

Aquí podéis ver a Hulk (izquierda) y Django (derecha) cuando no eran más que dos bebitos

Como muchos de vosotros ya sabréis, en los últimos meses me he ido especializando en Nutrición Veterinaria, un mundo que me apasiona y sobre el que cada día aprendo más y me sorprendo de la cantidad de mitos y leyendas que lo rodean.

A medida que me he ido adentrando en este campo también he ido recibiendo más y más consultas relacionadas con él: perritos que pierden mucho pelo, perritos con enfermedades cardíacas, perritos de morro fino que no aceptan un pienso más de 2 días, perritos mayores, perritos bebés… Como ya veis es un mundo apasionante y con miles de casuísticas distintas en el que me encanta bucear e investigar.

Tal es mi pasión que he decidido ir creando una serie de entradas dedicadas al cuidado nutricional de los peludos en las distintas etapas de su vida, desde el nacimiento hasta la vejez, pasando por la juventud, adultos, maternidad… Creo que puede ser suuuuuper interesante y podréis tener de forma muy rápida y dinámica todo lo relacionado con la dieta que debe seguir vuestro perruno dependiendo del estadio de la vida en el que se encuentre.

Así que sin más dilación ¡Al turrón!

Vamos a distinguir entre las dos fases de un cachorro: la lactancia y el destete. La primera fase es el periodo en el que nuestro cachorro tendrá como único alimento la leche materna (de su madre) o en su defecto la leche maternizada (preparado comercial), mientras que en la fase de destete nuestro cachorro comenzará a ser capaz de hacer el cambio de alimento líquido (la leche) a alimento sólido.

1. Necesidades de un cachorro lactante

Los cachorros recién nacidos todavía no han terminado su desarrollo físico y por tanto no son capaces de realizar algunas funciones de forma óptima. Son muy vulnerables frente al frío, la deshidratación, enfermedades

La correcta alimentación de un cachorro lactante y unos cuidados especiales son imprescindibles durante las primeras semanas de vida. Los peluditos recién nacidos tienen ciertos puntos débiles a los que debemos prestar especial atención:

1.1. No regulan bien su temperatura, debido a esta falta de control sobre la temperatura corporal pueden sufrir diversas consecuencias en su salud, como la hipotermia. Si su temperatura baja dejan de ser tan activos, por lo tanto la eficacia de su sistema digestivo también baja, dando lugar a un descenso en la capacidad de succión de la leche.

Debemos controlar que su temperatura esté entre los 32º y los 34º, puesto que puede suceder que pueda succionar la leche pero no digerirla, lo que puede provocar que la leche se quede en el estómago durante más tiempo del debido y genere trastornos digestivos.

1.2. Son propensos a la deshidratación, un cachorro está constituído por un 82% de agua y además sus sistemas de protección todavía no son 100% funcionales; por ejemplo la piel todavía no está bien queratinizada y los riñones todavía son inmaduros.

1.3. Tienen una capacidad baja de regular la glucemia, es decir, los órganos que regulan la glucosa (azúcares) como el hígado y el páncreas, no funcionan bien, sus reservas son pequeñas. Al regular únicamente sus niveles de glucosa a través del alimento, es necesario alimentarles con mayor frecuencia.

1.4. Su sistema inmune es inmaduro, esto sucede porque por el tipo de placenta, los anticuerpos de la madre no pasan al cachorro, deben recibirlos por medio del calostro (primera leche materna). Al mismo tiempo, las células inmunes (linfocitos), aun son inmaduras por lo que no son capaces de dar respuestas tan efectivas como las de los adultos.

1.5. La funcionalidad digestiva es reducida, su aparato digestivo no es del todo funcional como el de un adulto ya que su mucosa es menor y todavía no pueden digerir almidón, aunque sí lactosa. Tampoco son capaces de hacer “popós” como los adultos… Por todo ello, si hemos de utilizar una leche maternizada comercial, ésta debe ser baja en almidón y debemos seguir las pautas recomendadas.

2. La lactancia

Cómo he comentado antes, la leche será su único alimento desde que nace hasta la fase de destete. Puede tomar leche de su madre, leche maternizada o en algunas circunstancias puede ser que necesitemos de ambas:

  • El cachorro no gana suficiente peso
  • La cantidad de leche que produce su madre no es suficiente
  • La madre no tiene un buen comportamiento maternal
  • Debido a alguna enfermedad de la madre que puede afectar a la producción de leche: mastitis, agalactia o hipogalactia, retención láctea, eclampsia…

Puede ser que se nos ocurra darle leche de vaca, sin embargo es importante saber que la composición de la leche varía mucho de una especie a otra. Sí comparamos la leche de vaca con la de perra, veremos que la de vaca contiene mucha menos grasa y proteína, así como calcio, fósforo y otros minerales, mientras que el contenido en lactosa es mucho mayor.

En resumen, la leche de vaca tiene un contenido en grasa y nutrientes mucho menor de lo que necesita un cachorro

Si utilizamos leche de vaca como alimento de un cachorro podemos provocar trastornos en su crecimiento y problemas digestivos o diarreas debido a su alto nivel de lactosa, así que ¡nada de leche de vaca, cabra u otro tipo!

3. El destete

El destete es el momento en el que hacemos la transición de una alimentación a base de leche hacia el alimento sólido. Es uno de los cambios más profundos en la vida de nuestro pequeño y en muchos casos tiene lugar al mismo tiempo en el que el cachorro es separado de su madre, lo que agrava aún más la delicadeza del momento.

Es a partir de la tercera semana de vida cuando el cachorro comienza a imitar a su madre durante las comidas, empieza a picotear de su comedero. En ocasiones podemos llegar a ver que su madre regurgita alimento para dárselo al cachorro.

El destete no es más que una respuesta fisiológica a una serie de cambios que se dan en nuestro pequeño:

  • sus necesidades nutricionales son mayores que la capacidad que tiene la leche, por lo que necesita más
  • empieza a desarrollar nuevas habilidades para tomar alimentos como lamer, masticar…
  • su función digestiva evoluciona y va perdiendo la capacidad de digerir la leche

Durante esta fase de destete, momento en el que vamos introduciendo alimentos sólidos, el cachorro irá haciendo cambios que podremos observar, sobretodo en relación al aparato digestivo:

  • Cambios en su anatomía: el estómago gana peso y aumentará su capacidad de ingestión
  • Cambios encimáticos: si recordamos, antes os había dicho que un recién nacido no puede digerir el almidón pero sí la lactosa. A medida que nuestro peludín va creciendo esta regla se invierte y empieza a desarrollar la capacidad de digerir el almidón en detrimento de la lactosa.
  • Cambios en la forma del alimento: los recién nacidos tienen el reflejo de succión, lo que les permite mamar o tomar la leche de un biberón, con el paso de los días, empiezan a ser capaces de lamer y dar lengüetazos. Sobre las 3 semanas de edad aparecen los primeros dientes, éstos son de leche y serán reemplazados por los definitivos durante su crecimiento. Estos dientes de leche serán los que le permitirán dar sus primeros pasos con el alimento seco.

Será a partir de este momento en el que deberemos decidir que tipo de alimentación vamos a proporcionarle, pienso seco, semihúmedo, latas, BARF… esa elección debe tomarla cada uno bajo su punto de vista y por supuesto con la ayuda de un veterinario de confianza.

Espero que toda esta información os sirva de ayuda para aquellos que acabáis de sumar un nuevo miembro peludo a la familia o a aquellos que estáis pensando en hacerlo. Esta es la etapa más importante de vuestro cachorro y de la que dependerá todo su futuro, una buena alimentación es salud para hoy y para siempre.

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