¿Por qué mi perro come césped? ¿Está mal de la tripa o es un gourmet botánico?
Aquellos que tenemos perro, más de una vez nos ha pasado que, estando tan tranquilos en el parque, en el campo o en nuestro jardín, de repente pasa de estar olisqueando tan feliz a… ¡zas! mordisquear el césped como si fuera una ensalada gourmet.
Y claro, te preguntas: ¿está enfermo? ¿le falta algo en la dieta? ¿es un perro o una cabra disfrazada?
Tranquilos, no estáis solos en esta historia pues, comer césped, hierba o pasto, es uno de esos comportamientos perrunos que desconciertan a muchos humanos, pero que en realidad tiene varias explicaciones posibles. Y no, la mayoría de las veces no es nada grave.
Índice
1. ¿Por qué lo hacen?
Hay varias teorías, y lo más curioso es que no hay una única razón válida para todos los perros. Cada uno tiene su estilo, sus manías y sus motivaciones. Aquí van las más comunes:
1. Porque les gusta el sabor o la textura
Sí, así de simple. Algunos perros disfrutan del sabor fresco del césped, sobre todo si está húmedo o recién cortado. Es como su versión de una hoja de menta o un snack crujiente. Y si además hay rocío o lluvia reciente, ¡doble delicia!
2. Para purgarse
Esta es la teoría más extendida: que los perros comen césped para provocarse el vómito cuando tienen molestias estomacales. Y aunque es cierto que algunos vomitan después de hacerlo, no todos lo hacen, ni significa necesariamente que estén enfermos. A veces simplemente lo comen… y ya está.
3. Por aburrimiento o ansiedad
Si pasa mucho tiempo solo o no tiene suficiente estimulación mental, puede que mordisquear césped sea su forma de entretenerse o liberar estrés. Es como cuando nosotros abrimos la nevera sin hambre, solo por costumbre.
4. Por instinto
Los lobos y otros cánidos salvajes también consumen plantas de vez en cuando. Así que puede que sea un comportamiento heredado, una especie de “recuerdo ancestral” que les lleva a buscar vegetales de forma ocasional.
5. Por carencias nutricionales (aunque es raro)
En algunos casos, si la dieta del perro no está bien equilibrada, podría buscar en el césped ciertos nutrientes o fibra. Pero si le toma un pienso de calidad o una dieta natural bien formulada, esto no suele ser la causa.

2. ¿Debemos preocuparnos?
En general, no. Si vuestro peludo come césped de forma ocasional, no vomita después o solo muy de vez en cuando, está feliz y sano, no hay motivo de alarma. Es un comportamiento bastante común y natural.
Aun así hay ciertas señales a las que debemos prestar atención:
- Come césped compulsivamente y vomita cada vez
- Tiene diarrea, letargo o pérdida de apetito
- Mastica plantas que no son césped (¡algunas pueden ser tóxicas!)
- Lo hace de forma obsesiva, como si no pudiera parar
En esos casos, lo mejor es que consultéis con vuestro veterinario para descartar problemas digestivos, parásitos o ansiedad.
3. ¿Cómo podemos evitar que lo haga?
Si preferís que vuestro no se convierta en jardinero aficionado, aquí van algunas ideas:
Suplementos digestivos: Si sospechais que lo hace por molestias estomacales, este probiótico natural para perros puede ayudar a equilibrar su flora intestinal. Con una sola Chew al día (dependiendo del peso de vuestro peludo) será suficiente para corregir cualquier desequilibrio en la flora. Podéis dejar de dárselo una vez veais que ya se encuentra bien.


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En resumen…
Comer césped no es raro, ni necesariamente malo. Es uno de esos misterios perrunos que nos recuerdan que, aunque vivan en pisos con camas ortopédicas y beban agua de fuente, siguen teniendo un lado salvaje y natural.
De modo que si vuestro peludo se lanza al césped con entusiasmo, observadlo, pero no entréis en pánico. Puede que solo esté disfrutando de un snack verde, como quien se come una hoja de rúcula por capricho.
Y tú, ¿tu perro también es fan del césped? ¿lo hace en el parque, en casa, en la terraza? ¡Cuéntamelo en los comentarios o en redes! Me encantará saber que tengo lectores con perros “herbívoros”.


